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Niños corriendo en un parque: uno vuela una cometa, otro salta a la comba y otro persigue un balón; detrás, una zona de juegos.
7 min de lectura Actualizado: 13/10/2026
Vida diaria y autonomíaArtículo

Pequeños hábitos, grandes pasos

¿Cuánta actividad física necesitan los niños? Guía por edades

El objetivo cambia con la edad. Busque la fila de su hijo en la tabla, distinga la intensidad moderada de la vigorosa y reparta los 60 minutos a lo largo del día escolar.

7 min de lectura Publicado: 19/09/2026 Actualizado: 13/10/2026

Información general: Información general que puede variar en cada niño. Consulta con tu pediatra o con un profesional antes de tomar decisiones.

En resumen

  • El objetivo cambia con la edad: en el bebé la medida no son los minutos, de 1 a 4 años 180 minutos al día, a partir de los 5 años al menos 60.
  • Los 60 minutos no tienen que hacerse de una vez; los ratos repartidos por el día suman.
  • Moderada significa que el niño aún puede hablar; vigorosa, que terminar una frase cuesta.
  • La actividad que fortalece músculos y huesos entra al menos tres días por semana.

Equipo editorial de LumiyaBasado en 4 fuentesNuestros principios editoriales

Cuánta actividad física necesita un niño depende de su edad: en el bebé la medida no son los minutos, entre 1 y 4 años se buscan unos 180 minutos repartidos por el día, y a partir de los 5 años el objetivo es al menos 60 minutos de intensidad moderada a vigorosa.

Abajo encontrará la fila de su hijo, la diferencia entre intensidades y formas de encajar esa hora en un día escolar normal.

¿Cuál es el objetivo diario según la edad?

No hay una cifra única: al crecer cambia la duración y también lo que se mide. La tabla reúne las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Edad Objetivo diario Qué cuenta
0-12 meses Juego en el suelo varias veces al día; al menos 30 minutos boca abajo en vigilia Alcanzar, girarse, gatear
1-4 años 180 minutos repartidos por el día; desde los 3 años, al menos 60 de ellos moderado-vigorosos Andar, correr, balón, bailar
5-17 años Al menos 60 minutos moderado-vigoroso; al menos 3 días por semana vigoroso y de fuerza Pequeños: juegos de correr, bici, natación; adolescentes: deporte de equipo, marcha rápida, baile

¿Qué cambia con la edad?

  1. Oportunidad, no duración

    La medida no son los minutos: juego libre en el suelo y tiempo boca abajo.

  2. Aparece un total diario

    Ahora hay un total por día y, a partir de los tres años, la intensidad también cuenta.

  3. Intensidad y fuerza

    El objetivo pasa a moderado-vigoroso y el trabajo de fuerza entra en la semana.

  4. Decide el adolescente

    El objetivo no cambia; cambia quién decide y cuánto espacio le quitan el colegio y los desplazamientos.

Las cifras también pueden leerse como media semanal: un día tranquilo se compensa con otro más activo. Los demás temas de estas etapas están en nuestras páginas de 0-12 meses y 6-9 años.

Moderada o vigorosa: ¿cómo se distinguen?

La intensidad se mide por la respiración, no por el reloj. En la moderada la respiración se acelera pero la conversación continúa. En la vigorosa las frases se cortan y el sudor se hace evidente.

A la izquierda un niño caminando, con tres puntos en el bocadillo y un corazón tranquilo; a la derecha un niño corriendo, con el bocadillo tachado y un corazón con arcos de movimiento.
La prueba es sencilla: si puede hablar es moderada; si la frase se corta es vigorosa.Lumiya

La mayor parte del día es moderada: andar a buen paso, ir en bici, jugar en el patio. La vigorosa son los juegos de correr, saltar a la comba o nadar, y se recomienda al menos tres días por semana junto con actividades que exijan esfuerzo a músculos y huesos.

¿Cómo encajar 60 minutos en el día?

Pensarlo como una hora extra de ejercicio hace que el objetivo parezca imposible. El tiempo se puede fraccionar y cabe en los huecos que el día escolar ya tiene.

Una franja del día de la mañana a la noche con cuatro bloques activos marcados, cada uno con un icono encima: zapato, balón, bicicleta y una familia caminando.
El objetivo se reparte: ir andando al colegio, el recreo, la bici por la tarde y el paseo de la noche suman.Lumiya
  • Vaya andando al colegio o baje una parada antes. «¿Vamos andando hoy?» en la puerta suele bastar.
  • Anime a correr en el recreo y apunte qué días hay Educación Física.
  • Convierta veinte minutos de patio o parque en parte fija de la tarde: «Primero el parque, luego los deberes».
  • Añada un paseo corto en familia después de cenar; «¿Damos una vuelta?» lo convierte en costumbre.
  • Reserve el fin de semana una actividad más larga: bici, piscina o juego de balón.

El lugar del movimiento en el día lo tratamos con más detalle en la sección de actividad física, deporte y ocio.

¿Por qué esa cantidad y cuándo es problema estar sentado?

Moverse es más que gastar energía. Los huesos se fortalecen con la carga, correr y trepar desarrollan equilibrio y coordinación, y la actividad regular ayuda al sueño y a la atención.

Adolescentes (11-17 años) que no alcanzan la actividad diaria recomendada

  • Chicas 85%
  • Chicos 78%

El objetivo tiene su reverso: estar mucho rato sentado sin pausa. En menores de cinco años no se recomienda mantenerlos más de una hora seguida sujetos en carrito o trona; en edad escolar, los periodos largos sentados se cortan con pausas breves de movimiento.

Qué dicen las instituciones oficiales

En España, el Ministerio de Sanidad publica la información oficial sobre actividad física y salud dirigida a la población. Según la nota descriptiva de la Organización Mundial de la Salud, el 81 % de los adolescentes de 11 a 17 años no alcanza el nivel de actividad diaria recomendado.

Bebés y niños que empiezan a andar: ¿qué se mide?

Antes del año, contar minutos tiene poco sentido. Lo que cuenta es el tiempo libre en el suelo durante la vigilia: alcanzar, girarse, incorporarse, gatear. Se recomiendan al menos 30 minutos boca abajo repartidos durante el día, en ratos cortos.

Cuando el niño ya anda, la medida vuelve a ser un total diario. A esta edad el niño quiere moverse por sí mismo; la tarea de los padres no es contar, sino quitar obstáculos: un suelo seguro, calzado que permita moverse y tiempo reservado para salir.

¿Cuándo consultar al pediatra por el movimiento?

La energía varía: un niño corre sin parar y otro es más tranquilo por carácter. La tabla ayuda a decidir cuándo consultar al pediatra; lo importante es si el propio movimiento se vuelve difícil.

Consulte con el pediatraHabitual
Se agota enseguida en juegos que sus iguales sostienen y el descanso no bastaSe cansa tras un juego largo y se recupera con descanso
Evita moverse de forma habitual o se queja de dolorAlgún día no le apetece salir
Articulación hinchada, cojera o dolor que no pasaSe cae y al día siguiente vuelve al juego
Retroceso claro al andar, correr o mantener el equilibrioSus habilidades motoras avanzan con la edad

Las señales de esta tabla son motivo para pedir cita. En cambio, la falta de aire, los pitidos o los labios azulados con esfuerzo leve requieren valoración urgente.

Información general: Este contenido ofrece información general basada en fuentes expertas. Cada niño, cada familia y cada situación son diferentes, por lo que lo que se describe aquí puede variar de una persona a otra. Consulta con tu pediatra o con un profesional cualificado antes de tomar decisiones sobre tu hijo.

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Preguntas frecuentes

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Nota editorial

Este artículo ofrece información general; cada niño se desarrolla a su ritmo y cada familia tiene su organización. Si su hijo se cansa enseguida, evita moverse o se queja de dolor, consulte con su pediatra.

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