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Ilustración de una curva de respiración en una ficha de seguimiento, junto a un frasco de suero fisiológico con gotas y un calendario
7 min de lectura 18/09/2026
Salud y seguridadArtículo

Niños sanos, mañanas más luminosas

Bronquiolitis en bebés: síntomas, cuidados en casa y cuándo ir a urgencias

Respiración rápida, costillas marcadas y tomas que se cortan suelen ser bronquiolitis. Qué se vigila en casa, qué exige consulta hoy y qué obliga a llamar al 112.

7 min de lectura Publicado: 18/09/2026

Información general: Información general que puede variar en cada niño. Consulta con tu pediatra o con un profesional antes de tomar decisiones.

En resumen

  • La bronquiolitis es la inflamación vírica de las vías aéreas más pequeñas: de ahí vienen los pitidos.
  • Mire a la vez cuatro cosas: ritmo respiratorio, esfuerzo del pecho, tomas y estado de alerta.
  • Labios azulados, pausas de respiración o un bebé al que no se puede despertar significan 112.
  • En casa solo ayudan tres gestos: lavados nasales, tomas pequeñas y frecuentes y contar la respiración.

Equipo editorial de LumiyaBasado en 3 fuentesNuestros principios editoriales

Nuestra herramienta para este tema

Si su bebé respira de pronto muy deprisa, se le marcan las costillas en cada inspiración y suelta el pecho o el biberón a los pocos segundos, lo más probable es que sea bronquiolitis: la inflamación vírica de las vías aéreas más pequeñas. La mayoría se cura en casa. Ante labios azulados, pausas respiratorias o un bebé que no despierta, llame al 112.

Qué es la bronquiolitis y por qué pita

Un virus de catarro baja hasta los bronquiolos, las ramas más finas del árbol respiratorio. La mucosa se hincha, se acumula moco y el tubo, ya estrecho, se estrecha más. El aire entra, pero al salir tiene que forzar el paso: ese esfuerzo produce el pitido que los padres oyen sobre todo al espirar.

La Ciencia Detrás

El pitido no significa que el pulmón se esté llenando de líquido. Es el sonido del aire empujado a través de bronquiolos estrechados, y por eso la espiración se alarga y todo el pecho trabaja.

El virus respiratorio sincitial (VRS) es la causa principal. El Ministerio de Sanidad recuerda que el VRS es la principal causa de hospitalización por infección respiratoria en menores de 12 meses durante la temporada de otoño e invierno. El cuadro comienza como un resfriado, la respiración empeora hacia el segundo o tercer día y luego mejora poco a poco. Otras infecciones típicas de esta edad están reunidas en la sección de enfermedades frecuentes.

Qué significa cada signo

La dificultad para respirar de un lactante nunca es una sola cifra: valore a la vez el ritmo, el esfuerzo, las tomas y el estado de alerta.

Lo que usted ve Qué significa Qué hacer
Mocos, tos leve, tomas normales Primeros días de la enfermedad Vigilar en casa, lavados nasales, tomas frecuentes
Respiración muy rápida, hundimiento entre las costillas o bajo el esternón, aleteo nasal El esfuerzo respiratorio ha aumentado Consulta con el pediatra hoy mismo
Come menos de la mitad de lo habitual, menos pañales mojados, boca seca Empieza la deshidratación Consulta con el pediatra hoy mismo
Labios o uñas azulados, quejido en cada respiración, pausas respiratorias, no se despierta Puede faltar oxígeno Llamar al 112 de inmediato
Menor de 3 meses, prematuro o con cardiopatía conocida Terreno frágil, empeora más rápido Valoración médica el mismo día

Menores de tres meses

Cuanto más pequeño es el bebé, más estricta es la norma. Un recién nacido con VRS puede no tener fiebre: la primera señal suele ser que come peor, respira distinto o está más dormido de lo habitual. Las preguntas propias de esta etapa están reunidas en la página de 0-12 meses.

Qué hacer en casa cuando cuesta respirar

Bronquiolitis: cuidados en casa

  1. Lavados nasales antes de comer

    Unas gotas de suero fisiológico en cada fosa antes de las tomas y del sueño. La nariz taponada es el motivo más frecuente de que un bebé deje de comer.

  2. Tomas pequeñas y frecuentes

    Divida la cantidad habitual en tomas más cortas. Mamar mucho rato agota a un bebé que ya respira deprisa; si da el pecho, siga haciéndolo.

  3. En brazos e incorporado

    Sostenerlo erguido facilita la respiración. Ventile la habitación a diario y que nadie fume en casa ni en el coche.

  4. Contar y anotar la respiración

    Con el bebé tranquilo, cuente cuántas veces sube el pecho en un minuto y apunte la hora. Esa serie de cifras es lo que su pediatra querrá ver.

Qué ayuda de verdad y qué no

Mito Realidad
«Con antibiótico se cura antes» La causa es vírica; el antibiótico solo se usa si hay además una infección bacteriana
«Un jarabe calma la tos» Los antitusivos no están indicados en lactantes; la tos limpia las secreciones
«Hay que aspirar la nariz muchas veces al día» La aspiración profunda repetida irrita la mucosa; basta el lavado suave antes de las tomas
«Si pita, siempre hace falta un inhalador» No se ha demostrado que los broncodilatadores acorten la bronquiolitis; lo decide quien explora al bebé

En la consulta y cómo prevenir

El pediatra cuenta las respiraciones durante un minuto, ausculta el pecho, mide el oxígeno con un sensor en el pie o la mano y pregunta por los pañales mojados. La mayoría de los bebés vuelve a casa con instrucciones de vigilancia. El ingreso sirve para dar oxígeno, líquidos y apoyo con la alimentación mientras la infección sigue su curso.

La prevención empieza por lo cotidiano: lavarse las manos antes de coger al bebé, aplazar las visitas con catarro, evitar espacios cerrados y llenos en temporada y mantener la casa sin humo. A eso se suma la inmunización con nirsevimab: según el Ministerio de Sanidad, en la temporada 2023-2024 se evitaron entre 7.510 y 10.213 hospitalizaciones en menores de 1 año, con una efectividad en torno al 80 % frente a la hospitalización por VRS. La Organización Mundial de la Salud estima más de 3,6 millones de hospitalizaciones anuales por VRS en menores de cinco años en el mundo y señala que alrededor de la mitad de las muertes infantiles ocurren antes de los seis meses.

Máscara de Oxígeno

Contar las respiraciones de su bebé a las tres de la madrugada agota y hace dudar de una misma. Escribir los números le da al pediatra algo firme y a usted el permiso de dejar de preguntarse si exagera.

¿Cuándo consultar al pediatra?

Llame al 112 sin esperar si ve labios, lengua o cara azulados, pausas en la respiración, quejido continuo o un bebé flácido al que no consigue despertar.

Acuda el mismo día si la respiración es muy rápida, se le hunden las costillas o el hueco del cuello, aletea la nariz, come menos de la mitad, lleva seis u ocho horas sin mojar el pañal, tiene menos de tres meses con fiebre, o si nació prematuro o tiene una enfermedad de corazón o pulmón.

Pida revisión si la tos dura más de tres semanas, si los pitidos reaparecen con cada catarro o si el bebé no gana peso. Otras señales de alarma de esta edad están recogidas en la sección de salud y seguridad.

Información general: Este contenido ofrece información general basada en fuentes expertas. Cada niño, cada familia y cada situación son diferentes, por lo que lo que se describe aquí puede variar de una persona a otra. Consulta con tu pediatra o con un profesional cualificado antes de tomar decisiones sobre tu hijo.

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Preguntas frecuentes

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Nota editorial

Este texto ofrece información general y cada bebé evoluciona de forma distinta. Consulte con su pediatra sobre su caso concreto y llame al 112 ante un signo de alarma.

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