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Un niño sentado en la cama de noche y un progenitor que espera con calma a su lado; la escena está centrada.
7 min de lectura 04/10/2026
Pesadillas, terrores nocturnos y ronquidosArtículo

Noches tranquilas, mañanas serenas

Terrores nocturnos en niños (1-8 años): grita dormido y no se despierta

¿Tu hijo se incorpora por la noche gritando, con los ojos muy abiertos, no te reconoce y por la mañana no recuerda nada? Te explicamos cómo distinguir un terror nocturno de una pesadilla o de una crisis epiléptica, qué hacer en esos minutos y cuándo ir al pediatra.

7 min de lectura Publicado: 04/10/2026

Información general: Información general que puede variar en cada niño. Consulta con tu pediatra o con un profesional antes de tomar decisiones.

En resumen

  • El terror nocturno es un despertar parcial del sueño profundo: el niño grita con los ojos abiertos, pero sigue dormido y por la mañana no lo recuerda.
  • Es más frecuente entre los 3 y los 8 años y llega entre 1 y 3 horas después de dormirse; sudar y respirar deprisa forman parte normal de esos minutos.
  • Durante el episodio no le despiertes: luz tenue, entorno seguro y esperar a que pase solo.
  • Primero recupera el sueño que le falta; si el episodio llega cada noche a la misma hora, puedes probar a despertarle brevemente 15 minutos antes.

Equipo editorial de LumiyaBasado en 8 fuentesNuestros principios editoriales

Acaban de dar las 22:00 y tu hijo se sienta de golpe en la cama con los ojos muy abiertos, gritando; cuando llegas a su lado, parece no reconocerte. Lo más probable es que sea un terror nocturno: un despertar a medias del sueño profundo.

Asusta mucho, pero en la mayoría de los niños es benigno. Lo que te toca hacer cabe en una línea: no le despiertes, mantén la calma, asegura el entorno y espera a que pase; casi siempre dura entre unos minutos y 20 minutos.

¿Terror nocturno, pesadilla o epilepsia?

A cualquier madre o padre se le pasan tres posibilidades por la cabeza, y la pista más sencilla es la hora: el terror nocturno llega en las primeras horas de la noche y la pesadilla, hacia la madrugada.

Gráfico del sueño desde la hora de acostarse hasta la mañana: en el primer tercio de la noche la línea baja a lo más profundo y en una zona naranja hay una cara con los ojos muy abiertos y un rayo; hacia la mañana, largos tramos morados de sueño REM con una nube y una cara asustada
El terror nocturno aparece en el sueño profundo de las primeras horas (naranja); la pesadilla, en el sueño REM de la madrugada (morado).Lumiya

Así sitúa Familia y Salud, la web de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), el terror nocturno dentro del sueño:

Fuente oficial
Los terrores nocturnos son parasomnias de la fase del sueño no REM.
Asociación Española de Pediatría de Atención PrimariaFamilia y Salud

Las diferencias con una pesadilla, en seis puntos:

Señal Terror nocturno Pesadilla
¿Cuándo? Entre 1 y 3 horas después de dormirse En la segunda mitad de la noche, hacia la madrugada
¿Está despierto? Tiene los ojos abiertos, pero sigue dormido Se despierta del todo
¿Te reconoce? A menudo no; puede apartarte Sí, te busca y se abraza a ti
¿Qué se ve en su cuerpo? Sudor, respiración rápida, corazón acelerado Miedo y llanto; el cuerpo se calma pronto
¿Consolarle ayuda? Poco; hay que esperar a que pase Sí, se tranquiliza enseguida
¿Lo recuerda por la mañana? No Suele contar lo que soñó

Según MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.), el sudor, la respiración muy rápida y el corazón acelerado de la tabla son habituales en un terror nocturno: impresionan, pero por sí solos no son una urgencia.

La otra gran duda es la epilepsia.

La Guía de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad distingue el terror nocturno de la epilepsia nocturna del lóbulo frontal, en la que los episodios son estereotipados, casi idénticos entre sí. Cuándo conviene ir al pediatra lo resume la tabla de la última sección del artículo.

Otra cosa es el niño que se levanta, viene a tu cama, habla contigo y te reconoce: ese sí se ha despertado, y de esos despertares hablamos en los despertares nocturnos de 6 a 9 años. Cómo calmar a un niño después de una pesadilla lo contamos aparte, en pesadillas y problemas del sueño.

¿Qué hacer durante un terror nocturno?

En esos minutos el objetivo no es despertarle, sino que el episodio pase sin peligro. La Asociación Española de Pediatría desaconseja despertarle porque puede agitarse más.

5 pasos durante un terror nocturno

  1. Primero, cálmate tú

    Tu hijo no está sufriendo: está dormido. Tu nerviosismo puede despertarle a medias y asustarle más.

  2. No intentes despertarle

    Ni sacudirle por los hombros, ni echarle agua en la cara, ni decirle «¡Despierta, mírame!»: despertado a la fuerza se agita más y le cuesta volver a dormirse. Según el NHS, el servicio público de salud británico, un niño al que intentas despertar puede no reconocerte y angustiarse más cuanto más intentas consolarle.

  3. Asegura el entorno

    Que no se caiga de la cama ni vaya hacia las escaleras o la ventana; aparta lo que sea duro o tenga esquinas. Cuando se revuelve, déjale algo de espacio en lugar de sujetarle con fuerza.

  4. Luz tenue y un solo adulto, en silencio

    No enciendas todas las luces ni llenes la habitación de gente. No intentes hablarle ni abrazarle; quédate a su lado en silencio. La Asociación Española de Pediatría y el NHS recomiendan no hablarle durante esos minutos.

  5. Cuando acabe, arrópale y no le preguntes por la mañana

    La mayoría vuelve a dormirse en pocos minutos, como si nada. Al día siguiente no le preguntes «¿Por qué gritabas anoche?»: Familia y Salud desaconseja hablar del episodio para no aumentar su ansiedad a la hora de acostarse.

Si el niño duerme en casa de los abuelos o se queda con una cuidadora, explícales también estos pasos. Basta una frase: «Si grita, no le despiertes, deja la luz tenue y quédate a su lado». Así nadie intentará despertarle asustado.

¿Por qué ocurren y cuándo se quitan?

La causa exacta no se conoce, pero sí los desencadenantes.

Familia y Salud, la web de la AEPap, cita la falta de sueño, los horarios irregulares, las épocas de estrés y las enfermedades, y a veces hay antecedentes en la familia. En un niño de 4 años, un cumpleaños movido o una semana con fiebre pueden traer más noches así.

El terror nocturno no es un «mal sueño»: no significa que tu hijo haya visto algo terrible ni que tenga miedo de algo.

Cómo cambian los terrores nocturnos con la edad

  1. Pueden empezar

    Según la Academia Estadounidense de Pediatría, los terrores nocturnos son más frecuentes en los niños pequeños y en edad preescolar.

  2. La etapa más frecuente

    Según el NHS, es cuando más se dan; la Guía de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad los describe como típicos entre los 3 y los 4 años.

  3. Se espacian

    MedlinePlus señala que suelen disminuir después de los 10 años.

Los terrores nocturnos son más frecuentes en los años preescolares; los demás cambios del sueño de esa etapa los encontrarás en nuestra guía de 3 a 6 años.

Antes de ir al pediatra: cómo llevar un diario de las noches

Durante una o dos semanas, apunta lo que pasa cada noche; el NHS recomienda un diario en el que anotes cuánto duerme para encontrar las causas. El diario sirve para dos cosas: reúne lo que te preguntará el pediatra y te da la hora que necesitarás para el despertar programado de la sección siguiente.

Día Sueño: se acuesta → se levanta, siesta Terror nocturno: hora, duración, veces ¿Qué hizo en ese momento? ¿Qué pasó ese día?
Lunes 20:30 → 07:00, sin siesta 22:00 · 8 min · 1 vez Se sentó y gritó «¡Vete, vete!»; no me reconoció Muy cansado tras el parque
Martes 20:15 → 07:00, siesta de 1 h ninguno — Un día tranquilo
Miércoles 21:30 → 07:30, sin siesta 22:40 · 12 min · 1 vez Lloró, sudó y volvió a tumbarse Fiebre de 38,5 °C

La columna «¿Qué hizo en ese momento?» es la que más le interesa al pediatra: ¿los movimientos fueron siempre iguales?, ¿te reconoció?

Graba, si puedes, un episodio corto con el móvil. Cuando hay que distinguir estos episodios de otros movimientos nocturnos, la Guía de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad considera la videopolisomnografía, una grabación de toda la noche en una unidad del sueño, la prueba de referencia.

¿Se pueden prevenir? Recuperar el sueño perdido y despertar programado

La prevención más eficaz es dormir lo suficiente y con horarios regulares, porque un cerebro cansado cae antes y más hondo en el sueño profundo. Estas son las horas diarias que recomiendan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Edad Sueño total al día Nota
1-2 años 11-14 horas Con siesta
3-5 años 10-13 horas Con siesta
6-12 años 9-12 horas Sobre todo de noche

Un niño de 5 años que entre semana se acuesta a las 20:30 y el sábado aguanta hasta las 23:00 tiene muchas papeletas para un terror nocturno esa noche.

Cuando los episodios llegan siempre a la misma hora, el NHS propone además un método: despertarle brevemente 15 minutos antes de la hora habitual, cada noche durante dos semanas. Esto no contradice la norma de «no le despiertes durante el episodio»: el despertar breve se hace antes de que empiece, con el niño durmiendo tranquilo.

Tres relojes: las 20:00 con una cama y una luna para la hora de acostarse; las 21:15 con marco verde sobre una mano apoyada en el hombro de un niño dormido; las 21:30 en gris sobre un rayo tachado; abajo, un calendario de 14 días todos marcados
Despertar programado: un despertar breve 15 minutos antes de la hora habitual del episodio, cada noche durante dos semanas.Lumiya

Plan de prevención: primero el sueño, después el despertar

  1. Comprueba sus horas de sueño en la tabla

    Con la columna de sueño del diario, calcula la media de una semana de sueño total (noche y siesta); si queda por debajo del intervalo de la tabla de arriba, empieza por ahí.

  2. Adelanta un poco la hora de acostarse, también el fin de semana

    Adelántala poco a poco y mantenla el sábado y el domingo. La siesta, si todavía la hace, no se la quites: Familia y Salud aconseja no suprimirla.

  3. Apaga las pantallas antes de dormir

    Los CDC recomiendan apagar los dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de acostarse.

  4. Con una hora fija, despiértale 15 minutos antes

    El método funciona cuando los terrores nocturnos empiezan cada noche más o menos a la misma hora: si el diario muestra que casi siempre empiezan hacia las 21:30, la hora de despertarle son las 21:15. Si la hora de inicio cambia claramente de una noche a otra (como las 22:00 y las 22:40 del diario de ejemplo), el método no es adecuado: céntrate en el horario de sueño.

  5. Despiértale con suavidad durante dos semanas

    Tócale el hombro; basta con que abra los ojos y te mire o murmure algo, y después deja que se vuelva a dormir. Repítelo cada noche a la misma hora durante dos semanas. Si pasadas dos semanas los terrores nocturnos no han disminuido o son más frecuentes, habla con tu pediatra.

¿Cuándo llevar al pediatra a un niño con terrores nocturnos?

Un episodio de vez en cuando, que pasa solo y sin secuelas al día siguiente, es normal a esta edad. Conviene consultar al pediatra de Atención Primaria en los casos de la columna derecha; si hace falta, te derivará a neuropediatría o a una unidad del sueño.

Los criterios proceden de MedlinePlus, del NHS y de la Guía de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad.

Una nota: el terror nocturno es más frecuente entre los 3 y los 8 años, pero en muchos niños empieza antes. Por eso el NHS recomienda consultar cuando empieza por primera vez después de los 5 años; si empezó antes y sigue entre los 5 y los 8 años, no es motivo de consulta por sí solo.

Atención: consulta con el pediatraNormal
Es frecuente o le corta el sueño con regularidad (basta con una de las dos)Pasa de vez en cuando; durante el día tanto el niño como la familia están descansados
Empezó por primera vez después de los 5 años o sigue después de los 12Empezó antes de los 5 años y se va espaciando con la edad
Un patrón que dura noches: la mayoría de las noches se repite varias veces, a cualquier hora, o siempre con los mismos movimientosEn las primeras horas de la noche, una vez por noche
Hay otros síntomas: p. ej., ronquido todas las noches con pausas breves y repetidas al respirar mientras duerme, o mucho sueño durante el díaDurante el día juega, come y está de tan buen humor como siempre
Se ha hecho daño o ha estado a punto (caída de la cama, ir hacia las escaleras)Se sienta en la cama, grita y vuelve a dormirse

Esta tabla es para lo que se repite noche tras noche; si una noche ves por primera vez rigidez o sacudidas, sigue los criterios de urgencia de abajo.

La respiración rápida y el forcejeo son frecuentes en un terror nocturno. En una convulsión, el NHS describe que el cuerpo o una parte de él se pone rígido, se sacude o tiembla; los ojos pueden desviarse hacia un lado y la cabeza puede girar.

Si ves algo así, la guía de primeros auxilios del NHS indica llamar a una ambulancia si es la primera convulsión del niño o si dura más de 5 minutos.

También si después no se recupera del todo o encadena una convulsión tras otra sin recuperarse entre ellas, si se ha hecho daño de gravedad o si le cuesta respirar tras la convulsión.

En España, el número de emergencias es el 112.

Qué dicen las instituciones oficiales

El Servicio Nacional de Salud británico (NHS) señala que el terror nocturno se pasa solo en la mayoría de los niños y que el tratamiento depende de la causa: si hay un problema que altera el sueño, como la apnea del sueño, lo que se trata es ese problema. Por eso es importante la fila de la tabla sobre el ronquido y las pausas al respirar.

Información general: Este contenido ofrece información general basada en fuentes expertas. Cada niño, cada familia y cada situación son diferentes, por lo que lo que se describe aquí puede variar de una persona a otra. Consulta con tu pediatra o con un profesional cualificado antes de tomar decisiones sobre tu hijo.

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Nota editorial

Este artículo es información general; cada niño duerme de forma distinta y no sustituye una consulta. Habla con tu pediatra de Atención Primaria sobre tu hijo.

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